Hay asesinos que matan a los vivos. Kaya se especializó en los otros. Fantasmas que no se van, espíritus que atormentan a una familia, muertos con demasiado poder y ningún interés en descansar: ese es su trabajo. Cobra, cumple y se marcha. Al menos, así era al principio. Luego llegaron Ravnica, un gremio entero a su cargo, una guerra tras otra y la incómoda sensación de que algunos problemas no se arreglan con un puñal.
La asesina de fantasmas
Kaya es una planeswalker blanca y negra, y su don es muy particular: puede volverse intangible, total o parcialmente. Atraviesa paredes, deja pasar las espadas a través de su cuerpo y, lo más importante, puede tocar lo que nadie más puede tocar. Sus dagas de energía hieren a los espíritus como si fueran de carne. Hay un precio que pocos conocen: cuando se vuelve del todo inmaterial, su corazón deja de latir mientras dura el truco.
Es directa, sarcástica y práctica. No le gustan los discursos ni los juramentos solemnes, y desconfía de cualquiera que hable demasiado de su propio honor. Pero tiene un sentido de la justicia muy suyo, y cuando algo le parece injusto, lo dice, aunque el que esté delante sea un dragón o un consejo de muertos milenarios.
Su primera carta: la profesional que cobra por librar a los vivos de los muertos que no se van.
Kaya, Ghost Assassin
Un cielo que se agrieta
Kaya viene de Tolvada, un plano cuyo cielo se está resquebrajando, como un cristal a punto de romperse. Nació en una familia de cierta alcurnia, con la que su relación es, digamos, complicada. Sospecha que lo que le pasa a su mundo tiene que ver con Nicol Bolas, y esa sospecha pesará mucho en las decisiones que tomó después. De cómo y cuándo despertó su chispa se sabe poco: la historia oficial apenas lo ha contado.
Lo que sí se sabe es en qué empleó su don. Kaya empezó a recorrer el Multiverso aceptando encargos. En Fiora, un plano de intrigas palaciegas, la contrataron para acabar con el fantasma del rey Brago, un monarca muerto que se negaba a soltar el trono. Ese tipo de trabajo le dio fama. Y la fama atrajo a un cliente que nunca debería haber aceptado.
La reina accidental de los Orzhov
Nicol Bolas la contrató para viajar a Ravnica y matar al Obzedat, el consejo de fantasmas que gobernaba el gremio Orzhov, una mezcla de iglesia y banco que vive de las deudas de los demás. Kaya cumplió el encargo. Y entonces descubrió la letra pequeña: según las leyes del gremio, quien acaba con sus dueños hereda sus contratos. De la noche a la mañana, una asesina a sueldo se convirtió en la cabeza de uno de los gremios más poderosos de Ravnica.
Vino a matar a unos fantasmas y se quedó con su gremio. Nadie la había avisado de esa cláusula.
Kaya, usurpadora orzhovKaya, Orzhov Usurper
No se llevaba bien con la nobleza Orzhov, y menos con Teysa Karlov, la heredera que se consideraba la dueña legítima. Kaya intentó hacer las cosas a su manera: perdonó deudas, se ganó enemigos y aprendió de golpe lo que es gobernar. Cuando Bolas lanzó la Guerra de la Chispa, entendió por fin para quién había trabajado. Rompió con él, se unió a los defensores de Ravnica junto a Ral Zarek y otros, ayudó a reunir a los gremios y a devolver la vida al dragón Niv-Mizzet, y luchó contra los Eternos hasta el final.
En la Guerra de la Chispa, la asesina de fantasmas se enfrentó a un ejército de muertos.
Kaya, Azote de los MuertosKaya, Bane of the Dead
Tras la guerra le encargaron una tarea amarga: perseguir a Liliana Vess, la nigromante que había dirigido a los Eternos. Kaya la encontró. Y, después de escucharla, decidió perdonarle la vida.
La que la dejó marcharLiliana Vess: el precio de la eternidadKaya tuvo a Liliana a su merced y la dejó ir. Aquí está la vida de la nigromante a la que perdonó.De Kaldheim a Nueva Pirexia
Los años siguientes fueron un no parar. En Kaldheim, un mundo de vikingos y dioses, la contrataron para cazar a una bestia pirexiana, Vorinclex, y allí conoció a Tyvar Kell, un elfo fanfarrón y simpático que se convirtió en su compañero de viaje. Después viajó a Innistrad con Teferi, Arlinn Kord y Chandra Nalaar para recuperar la Llave de Plata Lunar, y se coló con ellos en la boda de Olivia Voldaren y Edgar Markov para liberar a los espíritus atrapados.
En Kaldheim, la asesina encontró trabajo, problemas y un amigo inesperado.
Kaya, la InexorableKaya the Inexorable
Innistrad, el sitio perfecto para alguien que se gana la vida con los fantasmas.
Kaya, asesina intangibleKaya, Intangible SlayerDesde 0,89 €
Cuando Pirexia amenazó el Multiverso, Kaya estuvo en primera línea. Formó parte del grupo que asaltó Nueva Pirexia y se encargó de algunas de las piezas clave del plan. Durante la Marcha de las Máquinas defendió Kamigawa y viajó a Theros, donde acabó con el propio Heliod, el dios del sol, compleado por los invasores. Pero mientras ella salvaba otros mundos, en Ravnica Teysa Karlov ocupó su puesto al frente de los Orzhov. Y cuando por fin volvió a casa, muchos le reprocharon haberse ido.
La gran guerraLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornLa invasión que llevó a Kaya de Nueva Pirexia a Kamigawa y Theros. Aquí está entera.Muertes en la mansión Karlov
Tras la invasión, Ravnica celebró la victoria con una gran fiesta en la mansión Karlov. Esa misma noche apareció un cadáver, y no fue el último. Entre las víctimas estuvo Teysa, que murió antes de poder contarle a Kaya algo importante. Kaya se quedó para resolverlo y trabajó con la Agencia de investigación, junto al detective Alquist Proft y el joven Kellan. La culpable resultó ser una de las tres dríades que forman Trostani, convencida de estar castigando a quienes habían fallado a Ravnica durante la guerra. Kaya la detuvo apelando a la fuerza del propio plano.
La asesina convertida en investigadora: esta vez buscaba a un culpable, no a un fantasma.
Kaya, justiciera de los espíritusKaya, Spirits' JusticeDesde 1,82 €
Dónde está ahora
Después de aquello, Kaya dejó Ravnica. Ya no era la líder de los Orzhov y quizá nunca había querido serlo del todo. Aceptó la invitación de Tyvar y se marchó a Kaldheim, cargando con las secuelas de tantas guerras seguidas. Conserva su chispa, cosa que muchos de sus compañeros no pueden decir, y ha seguido apareciendo de vez en cuando en las historias más recientes, siempre dispuesta a echar una mano.
Sus relaciones forman un mapa curioso: Tyvar, su amigo más cercano; Teferi, Arlinn y Chandra, compañeros de Innistrad; Ral Zarek, aliado de guerra; Liliana, la mujer a la que perdonó; Teysa, la rival a la que no pudo salvar, y Bolas, el cliente que la engañó. Su historia sigue abierta, y a una asesina de fantasmas nunca le falta trabajo.
Un poco de cada cosa: protección, drenaje y fantasmas. Muy suyo.
Astucia de KayaKaya's Guile
Sus relaciones
Ver en el mapa
AliadaTeysa KarlovLo cuenta: Ravnica: la ciudad de los diez gremios
AliadaTrostaniLo cuenta: Ravnica: la ciudad de los diez gremios
AliadoKellan
AliadoRal ZarekLo cuenta: Ravnica: la ciudad de los diez gremios
EnemigoNicol BolasLo cuenta: Ravnica: la ciudad de los diez gremios
EnemigoVorinclex
Sus historias
Sus cartas
Kaya, Ghost Assassin

Kaya, usurpadora orzhovKaya, Orzhov Usurper

Kaya, Azote de los MuertosKaya, Bane of the Dead

Kaya, la InexorableKaya the Inexorable

Kaya, asesina intangibleKaya, Intangible SlayerDesde 0,89 €

Kaya, justiciera de los espíritusKaya, Spirits' JusticeDesde 1,82 €
