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Personaje

Vorinclex

El pretor verde de Nueva Pirexia, un depredador puro que llevó la cacería pirexiana hasta Kaldheim.

De: Mirrodin

Vórinclex, la Voz del Ansia

En una sociedad obsesionada con el orden, el progreso y la doctrina, Vorinclex era la excepción incómoda: un depredador puro. No predicaba, no conspiraba en salones, no escribía tratados sobre la carne perfecta. Cazaba. Y cada presa que abatía era, para él, la prueba de que la única ley verdadera de Pirexia era la más antigua de todas: sobrevive el más fuerte.

Quién es

Vorinclex es el pretor verde de Nueva Pirexia, el señor del Enjambre Despiadado, la facción que llevó la idea de evolución hasta su versión más salvaje. Mide unos cuatro metros, tiene la piel en carne viva, de un rosa rojizo, cubierta a parches por una melena de pelos de muchos colores. Sus brazos largos terminan en garras curvas, de su pecho salen otros dos brazos finos como patas de insecto y su cabeza, del color del hueso, parece una calavera con colmillos y una cornamenta llena de púas.

Su magia es verde, pero el verde de la cadena alimentaria, no el de los bosques serenos. Crecimiento, hambre, instinto. Para Vorinclex, la compleción no era una conversión religiosa ni un experimento: era la naturaleza haciendo su trabajo, con el aceite como último eslabón. Los débiles se adaptaban o servían de alimento. Él, por supuesto, estaba en lo alto de la pirámide.

Vórinclex, la Voz del Ansia

La voz del hambre: crece cuando tú creces, y te deja sin nada cuando le toca a él.

Vórinclex, la Voz del AnsiaVorinclex, Voice of Hunger

Sus orígenes

Vorinclex nació en Mirrodin, como los demás pretores, durante los siglos en que el aceite pirexiano corrompía el mundo de metal de Karn. Su terreno natural fue la Maraña, el bosque de cobre donde vivían los elfos sylvok, y el Enjambre Despiadado convirtió aquella selva en un coto de caza permanente.

Cuando la resistencia mirrana cayó y el plano se convirtió en Nueva Pirexia, Vorinclex se quedó con su parte del botín. Mientras Elesh Norn levantaba catedrales y Jin-Gitaxias laboratorios, él dejaba crecer su dominio como crece una jungla: sin planos, sin arquitectos y sin piedad para lo que se quedara quieto.

Su vida, en orden

La primera gran misión de Vorinclex fuera de casa llevó a Pirexia a un mundo nuevo: Kaldheim, el plano de los dioses nórdicos y el Árbol del Mundo. Elesh Norn lo envió a través de un puente entre planos, y el viaje fue brutal: llegó destrozado, con su carne orgánica arrancada. Cualquier otro habría muerto. Él se rehízo poco a poco a partir de lo que encontraba, y salió de aquel trance más hambriento que nunca.

Vórinclex, incursor monstruoso

El Vorinclex de Kaldheim: reconstruido a mordiscos y decidido a cobrarse el viaje.

Vórinclex, incursor monstruosoVorinclex, Monstrous Raider

En Kaldheim se comportó como lo que era. Emboscó al planeswalker Tibalt y lo infectó con el aceite, obligándolo a trabajar para él a cambio de una cura. Recorrió las tierras humanas de Bretagard convirtiendo a personas y animales en criaturas pirexianas, hasta que Kaya y un grupo de cazadores le plantaron cara. Cuando uno de los dioses del plano se reveló en el combate, Vorinclex prefirió retirarse. No por cobardía: un depredador sabe cuándo una presa es demasiado grande.

Tibalt, Impostor Cósmico

Un tramposo que acabó engañado: Vorinclex le ofreció una cura a cambio de obediencia.

Tibalt, Impostor CósmicoTibalt, Cosmic Impostor

Antes de volver a Nueva Pirexia dio el golpe que más pesaría en el futuro. Asaltó el santuario de Esika, la diosa guardiana del Árbol del Mundo, la hirió de gravedad y se llevó muestras de aquella magia que une los reinos de Kaldheim. Con ese botín, Pirexia aprendió a cultivar su propio árbol entre mundos: Realmbreaker, la raíz de la gran invasión.

Esika, diosa del Árbol

La guardiana del Árbol del Mundo. Lo que Vorinclex le arrancó acabaría sembrando la invasión.

Esika, diosa del ÁrbolEsika, God of the Tree

Romperreinos, el Árbol de la Invasión

El árbol que abrió el camino a todos los mundos nació, en parte, de una cacería en Kaldheim.

Romperreinos, el Árbol de la InvasiónRealmbreaker, the Invasion Tree

De vuelta en casa, Vorinclex delegó cada vez más en Glissa, la heroína elfa de Mirrodin convertida en pirexiana, que dirigía en su nombre el Laberinto del Cazador. Cuando un grupo de planeswalkers se infiltró en Nueva Pirexia para atacar a Norn, Nissa Revane se enfrentó al pretor y lo dejó malherido. Aquella incursión acabó en desastre para los héroes, pero demostró algo: el gran depredador también podía sangrar.

Glissa Matasol

La elfa que se rebeló contra Memnarch, convertida en la mano derecha del Enjambre.

Glissa MatasolGlissa Sunslayer

Llegó la Marcha de las Máquinas. Cuando el plano de Zhalfir cayó sobre Nueva Pirexia y sus ejércitos se lanzaron al asalto, Vorinclex peleó como siempre, en primera línea. Derribó de su montura a Teferi en plena carga. Y fue decapitado allí mismo. Quién dio el golpe no queda del todo claro en la historia oficial: pudo ser Elspeth Tirel o una caballera de Zhalfir que luchaba a su lado. Esa guerra entera la cuenta la web en su gran historia de la invasión.

Su guerraLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornDe la gota de aceite de Karn a la Marcha de las Máquinas: la saga en la que el pretor verde salió de caza por todo el Multiverso.

Sus relaciones

Vorinclex no respetaba a casi nadie. Jin-Gitaxias lo odiaba, y el desprecio era mutuo: el científico y la bestia representaban dos ideas de Pirexia incompatibles. Obedeció a Elesh Norn mientras la gran pretora fue la más fuerte, que es la única forma de lealtad que entiende un depredador. Con Sheoldred y Urabrask apenas tuvo trato más allá de la rivalidad entre facciones.

Sus enemigos fuera de casa son nombres conocidos en esta web: Kaya, que lo combatió en Kaldheim; Nissa, que lo hirió en su propia guarida; Teferi y Elspeth, que se lo encontraron en la batalla final. Y Tibalt, al que usó como un perro con correa.

Dónde está ahora

Oficialmente, Vorinclex murió decapitado durante la invasión de Nueva Pirexia. Pero hay una pega que cualquier lector atento habrá notado: es el mismo ser que se rehízo a partir de unos restos en Kaldheim. Su capacidad para regenerarse deja la puerta entreabierta, y la historia oficial no ha cerrado su destino del todo. Con Nueva Pirexia aislada del resto del Multiverso, lo único seguro es que nadie ha vuelto a verlo cazar.

Vórinclex

La última versión del pretor verde: la Gran Evolución, el hambre convertida en doctrina.

VórinclexVorinclex

Si quieres conocer el origen de esa idea de que solo sobrevive lo que se transforma, su raíz está en el médico que fundó Pirexia.

El origenYawgmoth: el padre de PirexiaMucho antes del Enjambre hubo un sanador thran que decidió que la carne débil merecía desaparecer.

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Sus historias

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Vórinclex, la Voz del Ansia

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Vórinclex, incursor monstruoso

Vórinclex, incursor monstruosoVorinclex, Monstrous Raider

Vórinclex

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Glissa Matasol

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Romperreinos, el Árbol de la Invasión

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