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Capítulo 6 de 6 · 1 min de lectura

La Guerra de la Chispa

En Ravnica, Bolas está a un paso de ser dios. Su hermano lo espera.

Todo estaba preparado. Bolas atrajo a decenas de planeswalkers hasta Ravnica, los atrapó en el plano y empezó a arrancarles la chispa, una a una, para volver a ser un dios.

Casi lo consigue.

Nicol Bolas, Dios Dragón

Nicol Bolas, Dios Dragón Nicol Bolas, Dragon-God

Pero sus aliados empezaron a fallarle. Liliana Vess se volvió contra él. Los planeswalkers de Ravnica resistieron. Y el dragón Niv-Mizzet, guardián de la ciudad, lo atravesó con la lanza de un dios. Bolas cayó, y las chispas robadas volvieron a quedar libres.

Ugin estaba allí. No lo mató. Encerró a su hermano, ya sin chispa, en un lugar fuera del Multiverso, y le arrebató hasta sus nombres.

Ugin, el Inefable

Ugin, el Inefable Ugin, the Ineffable

Se dice que aquella prisión acabó derrumbándose, y que en algún lugar del Multiverso vaga un dragón que solo recuerda una palabra de sí mismo: Bolas.

Fin de «Ugin y Nicol Bolas: dos dragones, un mismo huevo»

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La historia continúa en…

En esta historia: UginNicol Bolas