En Innistrad, los vampiros se habían multiplicado. Los humanos vivían con miedo, y Sorin sabía cómo terminaba esa historia.
Así que creó un ángel. Le dio su poder y un único propósito: proteger a los humanos de los monstruos. La llamó Avacyn, y durante siglos fue la esperanza del plano.
Una hélice dorada se proyectó hacia el cielo desde Helvault. Una explosión atronadora resquebrajó el monolito plateado y Avacyn surgió, libre al fin de su prisión.
Avacyn, ángel de la esperanza Avacyn, Angel of Hope
No fue lo único que hizo. Con un fragmento de la luna de plata de Innistrad, y lo poco que había aprendido de Nahiri sobre dar forma a la piedra, talló una prisión para los demonios que Avacyn no pudiera destruir: la Bóveda Infernal.
