En uno de sus viajes, Sorin conoció a una joven kor que acababa de descubrir su chispa: Nahiri. Fue su mentor, y entre ellos nació una amistad rara en alguien como él.
Juntos, y con el dragón Ugin, encerraron a los Eldrazi en Zendikar. Después, Sorin se marchó a casa.
Esta historia se cruza conLos Eldrazi: los titanes del vacíoLa historia completa de la prisión de Zendikar.