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Plano

Mirrodin

El mundo de metal creado por Karn, corrompido por el aceite hasta convertirse en Nueva Pirexia.

Un mundo de metal con varios nombres

Hay planos que cambian de dueño. Mirrodin ha cambiado hasta de nombre, y cada nombre cuenta un capítulo de su historia. Nació como Argentum, la obra de un gólem de plata que quería crear algo bello. Se convirtió en Mirrodin cuando su guardián enloqueció. Y acabó llamándose Nueva Pirexia cuando el aceite lo devoró por dentro.

Lo primero que llama la atención es que todo es metal. Las llanuras son de cobre y hierro, los árboles crecen como estructuras de alambre, los pantanos son de óxido y aceite y el mar no es de agua, sino de mercurio. Incluso sus habitantes de carne y hueso llevan metal en el cuerpo, porque en Mirrodin el mineral forma parte de la vida igual que la sangre. Sobre ese paisaje brillaban varios soles, y con el tiempo llegó a haber cinco, uno por cada color de maná.

Ese reparto en cinco es la otra gran seña del plano. Cada región está teñida de un color y tiene su propia gente, su clima y sus costumbres. Durante una época, Mirrodin fue algo así como un mapa del maná hecho de acero.

Las cinco regiones y su corazón hueco

Los Campos de Cuchillas son la tierra blanca: llanuras donde la hierba es de cuchillas afiladas y donde viven los auriok, humanos orgullosos y guerreros. El Mar de Azogue es la región azul, y en su interior se levanta Lumengrid, la ciudad de los vedalken, una especie fría y metódica que vive para el conocimiento.

Sede del sínodo

Lúmengrid, sede del Pozo del conocimiento, fuente del saber vedalken.

El poder de Lumengrid: lógica, cristal y una mente que nunca se cansa de medir.

Sede del sínodoSeat of the SynodDesde 1,82 €

Mephidross es el pantano negro, una ciénaga de ácido y huesos donde las criaturas mueren y vuelven a levantarse. La cadena de Oxidda es la cordillera roja, con volcanes, forjas y tribus de humanos vulshok y goblins. Y la Maraña es el bosque verde, una selva de cobre donde viven los elfos sylvok.

Bóveda de los susurros

Ish Sah, guarida del señor de la guerra Geth, comandante de los incontables nim.

Mephidross guarda sus secretos bajo capas de óxido y miedo.

Bóveda de los susurrosVault of WhispersDesde 4,63 €

Gran horno

Kuldotha, manantial del metal fundido, templo de la horda de trasgos.

El fuego de Oxidda nunca se apaga. Los vulshok forjan sus armas a su lado.

Gran hornoGreat Furnace

Pero el secreto de Mirrodin está debajo. El plano es hueco. Bajo la superficie hay un interior inmenso, con su propio sol y su propio cielo, y en él se escondía el núcleo del mundo. Desde allí vigilaba el guardián, y allí, mucho después, empezó a extenderse algo que no debería haber estado nunca en ese lugar.

Quién vive en Mirrodin

Los primeros habitantes no llegaron por su cuenta. Los trajo el guardián, que usó trampas mágicas para arrancar a criaturas de otros planos y dejarlas en su mundo de metal. Humanos, elfos, goblins, vedalken, leoninos: casi todos los pueblos mirranos descienden de víctimas de aquellos secuestros, aunque durante generaciones ninguno lo supo.

Con el tiempo, esos pueblos echaron raíces. Los auriok aprendieron a domar las llanuras, los vedalken construyeron su ciudad sobre el mercurio, los vulshok se volvieron maestros herreros y los elfos de la Maraña desarrollaron una relación casi sagrada con su bosque de cobre. Frente a ellos, ya en la etapa final, surgieron los pirexianos, divididos en cinco facciones, una por color, cada una gobernada por un praetor con su propia idea de la perfección.

De Argentum a Nueva Pirexia

Todo empezó tras la gran invasión pirexiana de Dominaria. Karn, ya convertido en planeswalker, creó un plano entero de metal, Argentum, y dejó a un guardián para cuidarlo mientras él viajaba. Ese guardián se llamaba Memnarch. Lo que Karn no sabía es que llevaba dentro una gota de aceite pirexiano. El aceite pasó a su mundo y, con los siglos, fue corrompiendo al propio Memnarch.

Memnarch

En la línea entre el metal y la carne, Memnarch encontró la locura.

Un guardián que quería ser más que un guardián. El aceite le dio la idea.

Memnarch

Memnarch enloqueció. Llenó el plano de seres secuestrados, lo bautizó como Mirrodin y soñó con convertirse en planeswalker. Lo frenó una heroína elfa, Glissa, que descubrió la verdad sobre el mundo en el que vivía y se enfrentó al guardián con la ayuda de unos compañeros tan improbables como un goblin y un gólem. Por aquella época apareció en el cielo el quinto sol, el verde, y Mirrodin pareció tener por fin un futuro propio.

Glissa Buscasol

"Hay un secreto en lo más profundo de este mundo y estoy dispuesto a descubrirlo."

La elfa que se hizo preguntas sobre los soles. Y no le gustaron las respuestas.

Glissa BuscasolGlissa Sunseeker

No fue así. El aceite siguió creciendo en silencio, en el interior del plano, y de él surgió una nueva Pirexia. Cuando los mirranos se dieron cuenta, la guerra ya estaba perdida a medias. Los planeswalkers Koth, un vulshok de fuego y piedra, Elspeth y Venser se unieron a la resistencia, mientras Karn, que había vuelto a su mundo, caía él mismo bajo el influjo del aceite. Venser acabó entregando su chispa para curarlo.

Koth del Martillo

Un hijo de Oxidda que se negó a ver su montaña convertida en fábrica.

Koth del MartilloKoth of the Hammer

La resistencia mirrana perdió. El plano pasó a llamarse Nueva Pirexia, y los cinco praetores se repartieron el mundo. Hubo, eso sí, una esperanza pequeña: Melira, una joven sylvok inmune a la compleción, cuya sangre podía curar a otros. Años después, un grupo de planeswalkers intentó un golpe desesperado en el corazón de Nueva Pirexia. Salió mal, varios de ellos fueron compleados y Elesh Norn lanzó desde aquí la Marcha de las Máquinas.

Melira, paria sylvok

Antes, un paria. Ahora, la mayor esperanza de Mirrodin.

Una niña que el aceite no podía tocar. Para los mirranos, casi un milagro.

Melira, paria sylvokMelira, Sylvok Outcast

Planeswalkers y personajes ligados a Mirrodin

El nombre clave es Karn. Fue el creador del plano, el que llevó sin saberlo la semilla de su desgracia y, al final, el que puso fin a Elesh Norn en el corazón de Nueva Pirexia. Para él, Mirrodin no es un lugar más: es su culpa y su deuda.

Elesh Norn es la otra cara de la moneda. Surgió aquí como líder de la facción blanca, se impuso al resto de praetores y convirtió el plano en la base de su invasión del Multiverso. Junto a ella, Sheoldred gobernó la facción negra antes de volcar su ambición en Dominaria.

Elesh Norn, Gran Cenobita

"¡Regocíjense, evangelistas benditos! La gloriosa luz del perfeccionamiento está cerca. Pronto, despertaremos al Multiverso de su letargo".

La voz suave de Nueva Pirexia. Nadie le llevaba la contraria dos veces.

Elesh Norn, Gran CenobitaElesh Norn, Grand Cenobite

En los años finales, Nueva Pirexia atrajo también a planeswalkers que esta web conoce bien. Jace Beleren y Nissa Revane formaron parte del grupo que intentó atacar el plano desde dentro, y ambos acabaron compleados. Nahiri también cayó bajo el aceite. Lo que será de Mirrodin ahora que Norn ha desaparecido es una historia todavía abierta: hay quien sueña con devolverle su viejo nombre, pero el metal recuerda.

Por dónde empezar a leer

La historia de Mirrodin es un eslabón de una cadena mucho más larga, la que va de una piedra partida en Dominaria a la invasión de todos los planos. Aquí tienes los capítulos dedicados al mundo de metal y a su caída.

El mundo de metalLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornUn gólem quiso crear un mundo perfecto y, sin saberlo, plantó en él la semilla de Nueva Pirexia.

Y si quieres conocer el origen del aceite que lo corrompió todo, hay que volver atrás, al médico que convirtió un mundo artificial en su reino.

El origen del aceiteYawgmoth: el padre de PirexiaAntes de Mirrodin, antes de Norn, hubo un sanador thran que decidió que la carne era un error.

Personajes de Mirrodin

Historias en Mirrodin

7 capítulosTeferi: el mago que detuvo el tiempoUn niño atrapado en una burbuja de tiempo que llegó a esconder un país entero de la guerra más terrible de Dominaria. Esta es la historia de Teferi: siglos de magia, un error que tardó trescientos años en arreglar y una tarde de té que valió más que la eternidad.Empezar7 capítulosLos pretores: la guerra civil de Nueva PirexiaDel aceite que Karn llevó sin saberlo a Mirrodin nacieron cinco señores, cada uno con su propia idea de la perfección y todos con los ojos puestos en el mismo trono vacío. Esta es la guerra entre Elesh Norn, Sheoldred, Jin-Gitaxias, Vorinclex y Urabrask, la que decidió quién hablaría por Pirexia cuando llegara la hora de invadir el Multiverso.Empezar7 capítulosAjani: el corazón de la manadaNació blanco en una manada de leones dorados, y su hermano fue el único que se puso a su lado. Desde la selva de Naya hasta las entrañas de Pirexia, la historia de Ajani es la de alguien que nunca dejó de cuidar a los demás, ni siquiera cuando dejó de ser él mismo.Empezar7 capítulosElspeth Tirel: la soldado que buscaba un hogarUna niña que sobrevivió a una prisión pirexiana pasó la vida buscando un sitio al que llamar casa: los castillos de Bant, el metal de Mirrodin, los templos de Theros y hasta el Inframundo. Lo que encontró al final fueron unas alas, y la misma guerra de la que huía.Empezar7 capítulosLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornEmpezó con dos hermanos y una piedra partida en una cueva, y terminó con un árbol de metal clavado en todos los mundos a la vez. Esta es la historia de cómo Pirexia estuvo a punto de devorar el Multiverso.Empezar