Edgar lo había hecho por los dos. Por eso no le preguntó a Sorin si quería ser como él.
Lo obligó.
El joven Sorin Markov se convirtió en vampiro contra su voluntad, a manos de la persona en la que más confiaba. El dolor y la traición fueron tan grandes que algo se encendió dentro de él: su chispa de planeswalker. Y Sorin desapareció de Innistrad.
Durante siglos recorrió el Multiverso. Pero siempre volvía. Innistrad era su hogar, y su abuelo, para bien o para mal, seguía siendo su familia.
Cada vez que volvía veía lo mismo: los vampiros multiplicándose y los humanos cada vez más acorralados. Si nadie lo impedía, los vampiros acabarían con su propio alimento, y con ello con todo el plano.
Así que Sorin creó un ángel. Le dio forma, poder y un único propósito: proteger a los humanos de los monstruos. La llamó Avacyn.
Una hélice dorada se proyectó hacia el cielo desde Helvault. Una explosión atronadora resquebrajó el monolito plateado y Avacyn surgió, libre al fin de su prisión.
Avacyn, ángel de la esperanza Avacyn, Angel of Hope

