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Personaje

Yawgmoth

El sanador thran que convirtió un mundo artificial en Pirexia y se coronó dios de las máquinas.

De: DominariaPirexia

Yawgmoth, médico thran

Hay villanos que quieren riquezas, otros que quieren venganza y otros que solo quieren ver arder el mundo. Yawgmoth no encaja en ninguno de esos cajones. Lo que él quería era curar. El problema es que, para Yawgmoth, la enfermedad era la vida misma: la carne que se cansa, que sangra, que duda y que muere. Y la cura consistía en arrancarla.

Quién es

Yawgmoth es el creador y el dios de Pirexia, el mundo de máquinas y aceite que durante miles de años fue la peor pesadilla de Dominaria. Nació humano, entre los thran, y fue médico antes que monstruo. Esa es quizá la parte más inquietante de su historia: nunca dejó de verse como un sanador. Cada criatura pirexiana, con sus tubos, sus placas de metal y su carne cosida a la máquina, era para él un paciente al que por fin había mejorado.

Su magia es negra hasta la médula. Ambición, conocimiento prohibido, el poder entendido como algo que se toma sin pedir permiso. Pero no es la nigromancia de quien levanta cadáveres: es la de un cirujano que no reconoce ningún límite. Paciente, frío, convencido de tener razón, Yawgmoth no grita ni se enfada. Diagnostica. Y luego opera.

Yawgmoth, médico thran

El médico de Halcyon, antes de que nadie lo llamara dios.

Yawgmoth, médico thranYawgmoth, Thran Physician

Sus orígenes

Hace más de cinco mil años, en una Dominaria muy distinta de la que conocemos, los thran levantaron una civilización como no ha vuelto a haber otra. Su capital, Halcyon, funcionaba con piedras de poder, cristales capaces de guardar maná como quien guarda agua en un aljibe. La artífice que hizo posible aquella maravilla, junto a su marido Glacian, se llamaba Rebbec.

Pero la ciudad tenía su lado oscuro. Mucha gente enfermaba de tisis, un mal que la corte prefería no mirar demasiado. Yawgmoth sí lo miraba. Era el médico más brillante de su tiempo, y también el menos escrupuloso: estudiaba a sus pacientes vivos, los abría para entender, y cuando se supo lo que hacía en sus laboratorios lo expulsaron de la ciudad.

En el destierro encontró lo que ningún noble le había dado: gente que lo necesitaba. Los enfermos de tisis, apartados de Halcyon, vieron en él a un salvador. Yawgmoth los cuidó, los organizó y les prometió algo más que alivio: un futuro en el que el cuerpo ya no les fallaría. Fueron sus primeros fieles. Algunos estudiosos piensan que fue allí, entre los marginados, donde el sanador empezó a convertirse en profeta.

Dínamo thran

Urza's metathran children were conceived, birthed, and nurtured by an integrated system of machines.

La tecnología thran: el poder que levantó un imperio y lo enfermó.

Dínamo thranThran Dynamo

Su vida, en orden

Rebbec, fascinada por su talento, lo trajo de vuelta a Halcyon. Fue un error que pagaría toda su civilización. Yawgmoth se ganó un lugar en la corte, sembró desconfianza, y Glacian, el genio de las piedras de poder, acabó muerto en circunstancias que nunca se aclararon del todo. Para cuando Rebbec entendió quién tenía en casa, la ciudad ya estaba partida en dos.

Lo que siguió fue una guerra civil entre los thran fieles a Rebbec y los seguidores de Yawgmoth, a los que empezó a llamarse pirexianos. En las cuevas de Koilos había un portal hacia otro mundo, un plano artificial de origen oscuro, y Yawgmoth lo atravesó con su gente. Rebbec selló la puerta detrás de ellos con una piedra de poder enorme. Halcyon quedó en ruinas. Los thran desaparecieron de la historia.

Cuevas de Koilos

Tras años de silencio, en las cuevas vuelve a resonar el espeluznante eco de los pirexianos que se preparan para la guerra.

La puerta que Rebbec cerró y que dos hermanos volverían a abrir.

Cuevas de KoilosCaves of Koilos

Al otro lado, Yawgmoth encontró Pirexia: nueve esferas superpuestas, cada una más profunda y más terrible que la anterior. Y allí, sin nadie que lo detuviera, se hizo dios. Rehízo a sus fieles con metal y aceite, creó demonios, sacerdotes y ejércitos, y se ganó un título que sus súbditos pronunciaban en voz baja: el Inefable. Esta etapa, la del médico que se corona, la cuenta la web con todo detalle.

La historia completaYawgmoth: el padre de PirexiaDel sanador expulsado de Halcyon al dios de las nueve esferas: siete capítulos sobre el nacimiento del mal más paciente del Multiverso.

Durante milenios no pudo salir. Pero Pirexia sabía esperar. Cuando dos hermanos, Urza y Mishra, entraron en las cuevas de Koilos y despertaron la vieja maquinaria thran, la puerta se entreabrió. Yawgmoth envió a su demonio Gix, que se coló en la vida de Mishra y lo fue convirtiendo, pieza a pieza, en un instrumento de Pirexia. La Guerra de los Hermanos terminó con la explosión de Argoth y un mundo congelado, pero también con un enemigo nuevo: Urza, ahora planeswalker, que juró destruirlo.

Gix, magistrado de Yawgmoth

El demonio que llevó la voz del Inefable hasta los oídos de Mishra.

Gix, magistrado de YawgmothGix, Yawgmoth Praetor

Empezó entonces la partida más larga de la historia de Magic. Yawgmoth sembró agentes durmientes por Dominaria, levantó en Rath un plano artificial para preparar la invasión y torció vidas enteras para que cayeran de su lado. Urza, por su parte, fundó academias, construyó titanes y crio linajes. Fueron cuatro mil años de jugadas lentas, en los que cada uno trataba de adivinar el movimiento del otro.

Voluntad de Yawgmoth

Nada se pierde del todo para quien manda sobre la muerte.

Voluntad de YawgmothYawgmoth's Will

En el año 4205 llegó por fin la invasión. Rath se superpuso a Dominaria, los ejércitos pirexianos arrasaron reinos enteros y una plaga negra mató a millones. Al final, el propio Yawgmoth se alzó sobre el mundo y quiso hacerlo suyo como una tormenta que se lo traga todo. Fue entonces cuando la tripulación del Vientoligero activó el Legado, el arma que Urza había preparado durante milenios. Con Karn como pieza central, aquella luz atravesó al dios de las máquinas y lo deshizo.

Sus relaciones

Yawgmoth no tuvo amigos: tuvo pacientes, siervos y rivales. Con Rebbec mantuvo una relación ambigua, entre la admiración y la manipulación, que terminó con ella cerrándole la puerta en la cara. Gix fue su siervo más útil y más ambicioso, y por eso mismo nunca del todo fiable.

Su gran rival fue Urza. Los dos se parecían más de lo que ninguno habría admitido: genios, obsesivos, capaces de sacrificar a cualquiera por su objetivo. A Mishra lo usó y lo desechó. A Gerrard Capashen intentó romperlo por dentro, jugando con su dolor y empujándolo contra el propio Urza. Y a Karn, el gólem de plata, nunca llegó a entenderlo: era justo el tipo de criatura que él habría querido fabricar, y fue la que acabó con él.

Oferta de Yawgmoth

He craves only one commodity.

Todo lo que quieras, siempre que estés dispuesto a pagar con tu propia carne.

Oferta de YawgmothYawgmoth's Bargain

Dónde está ahora

Yawgmoth murió en 4205. Pero su doctrina no. En el cuerpo de Karn viajaba sin saberlo una gota de aceite pirexiano, y esa gota cayó en el mundo de metal que el gólem creó años después. De ella brotó Nueva Pirexia, gobernada por praetores como Elesh Norn y Sheoldred, que veneraban a Yawgmoth como a un padre lejano y se peleaban por ser sus verdaderos herederos.

Elesh Norn llegó todavía más lejos que él: no quiso un mundo, sino todos. Su Marcha de las Máquinas puso al Multiverso entero al borde de la compleación. Así que, aunque Yawgmoth lleve siglos muerto, su sombra sigue ahí. Si queda algo de él más allá de esa herencia, la historia oficial no lo ha dicho, y conviene no darlo por hecho.

Arena pirexiana

Una chispa de resistencia contra una marea de corrupción.

El poder pirexiano siempre cobra intereses, y siempre en sangre.

Arena pirexianaPhyrexian Arena

Sus cartas a lo largo de los años

Curiosamente, durante muchos años Yawgmoth fue casi invisible en las cartas: aparecía en sus nombres, pero no en una carta propia. El bloque de Urza llenó las mesas de hechizos con su nombre, como su célebre Voluntad, una de las cartas más temidas de los formatos antiguos, o el Pacto que convertía la vida en cartas. Hubo que esperar a Modern Horizons para verlo por fin como criatura, con su bata de médico thran y su manía de sacrificar a otros para crecer. Encaja perfectamente con el personaje: alguien que siempre ha preferido que paguen los demás.

Agenda de Yawgmonth

Un plan de milenios, escrito con paciencia de cirujano.

Agenda de YawgmonthYawgmoth's Agenda

Si quieres ver cómo su herencia acabó de estallar, sigue por aquí.

Su legadoLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornDe dos hermanos en una cueva a la Marcha de las Máquinas: lo que quedó de Yawgmoth estuvo a punto de devorar el Multiverso.

Sus relaciones

Ver en el mapa

Sus historias

Sus cartas

Yawgmoth, médico thran

Yawgmoth, médico thranYawgmoth, Thran Physician

Voluntad de Yawgmoth

Voluntad de YawgmothYawgmoth's Will

Oferta de Yawgmoth

Oferta de YawgmothYawgmoth's Bargain

Agenda de Yawgmonth

Agenda de YawgmonthYawgmoth's Agenda

Arena pirexiana

Arena pirexianaPhyrexian Arena