Personaje
Thalia
Catara de Innistrad. Sin magia de planeswalker, solo una espada y la costumbre de no retroceder.
De: Innistrad

Una espada y la costumbre de no retroceder
En un Multiverso lleno de planeswalkers que cruzan mundos, dragones milenarios y titanes del vacío, Thalia es casi una rareza: una persona normal. No tiene chispa, no lanza bolas de fuego, no lee mentes. Es una cátara de Innistrad, una de los guerreros humanos que protegen las aldeas de vampiros, licántropos y zombis, y lo que la hace especial no es el poder, sino el carácter. Es rápida, lista, terca y valiente, y cuando todos los demás retroceden, ella da un paso al frente.
Su magia, si se puede llamar así, es la del blanco más puro: disciplina, orden, protección de los débiles. En combate pelea con agilidad más que con fuerza bruta, siempre golpeando primero. Por eso tantos jugadores la recuerdan como la carta que obliga al rival a jugar más despacio. Le pega: Thalia es el obstáculo que no se puede saltar.
"Thraben es nuestro hogar y no lo veré caer en manos de esta horda impía."
La guardiana de Thraben: pequeña, rápida y siempre en medio del camino del enemigo.
Thalia, guardiana de ThrabenThalia, Guardian of ThrabenDesde 4,66 €
Una cátara de Thraben
De su infancia se sabe poco, y la historia oficial no se ha detenido en ella. Lo que importa empieza cuando Thalia entra en las filas de los cátaros, el brazo armado de la Iglesia de Avacyn, en Thraben, la gran ciudad catedral de Gavony. Eran años malos. Avacyn había desaparecido, la plata perdía fuerza y las noches eran cada vez más peligrosas. Los cátaros caían, y Thalia fue subiendo de rango casi a la fuerza, porque cada vez quedaban menos por encima de ella.
Su mentor fue el lunarca Mikaeus, el líder de la Iglesia. Cuando Mikaeus cayó, y lo que volvió de él ya no era Mikaeus sino algo peor, Thalia quedó como guardiana de Thraben y, en la práctica, como una de las últimas grandes líderes humanas de un plano al borde del abismo. A su lado estaban amigos como Odric, uno de los mandos cátaros, que acabaría siguiéndola a donde fuera.
El maestro de Thalia, el que le enseñó qué significa mandar cuando todo se cae.
Mikaeus, el LunarcaMikaeus, the Lunarch
La decisión de la Bóveda
El momento que la cambió para siempre llegó con Liliana Vess. Liliana necesitaba que alguien abriera la Bóveda Infernal, la cárcel de plata donde Avacyn había encerrado a los demonios. Thalia, como guardiana, era quien podía hacerlo. La nigromante le puso delante un ultimátum cruel: o rompía la Bóveda, o sus soldados morirían a manos de los muertos. Thalia eligió a su gente y rompió la Bóveda.
Fue una decisión terrible que resultó ser la correcta. Además de los demonios, de la Bóveda salió Avacyn, y con ella llegó un año de esperanza para Innistrad. Esa noche se cuenta en Su historiaLa Bóveda InfernalLa cárcel de plata, el ultimátum de Liliana y la decisión que cambió el destino de Innistrad..
La hereje
La paz duró poco. Con la influencia de Emrakul, Avacyn enloqueció, y la Iglesia se fue pudriendo con ella. Los inquisidores se volvieron fanáticos, empezaron a perseguir herejes y a ver monstruos en cada vecino. Thalia se negó a seguirles y abandonó la Iglesia. Pagó por ello: acabó presa de los propios inquisidores.
"El Concilio Lunarca no te garantiza la salvación. Hay que ganársela; por la espada, si es menester".
La misma Thalia, ya sin Iglesia: sigue protegiendo a los humanos, pero ahora a su manera.
Thalia, cátara heréticaThalia, Heretic Cathar
Quien la sacó de allí fue Gideon Jura, que había llegado a Innistrad con la Guardia. Entre la cátara y el planeswalker hubo una conexión inmediata: los dos entendían la protección de los demás como una obligación, no como un favor. Esa parte de su vida aparece en Sigue leyendoGideon Jura: el escudo de los demásEl planeswalker que se enfrentó a dioses y titanes, y que en Innistrad encontró a una cátara que pensaba como él..
Libre, Thalia fundó con sus fieles la Orden de San Traft, un grupo de cátaros que ya no respondía ante la Iglesia sino ante su conciencia. Odric dejó su puesto para unirse a ella. Y Thalia ganó un aliado inesperado: el espíritu de San Traft, un antiguo santo que se ligó a ella y le daba la capacidad de curarse heridas en segundos e incluso de manifestar alas de luz.
El santo fantasma que eligió a Thalia como compañera de batalla.
Geist de San TraftGeist of Saint Traft
El amigo que dejó su cargo para seguir a Thalia cuando la Iglesia perdió el rumbo.
Odric, mariscal lunarcaOdric, Lunarch Marshal
La batalla de Thraben y más allá
Con Emrakul cada vez más cerca, Innistrad se llenó de horrores retorcidos y de zombis cosidos por los hermanos Geralf y Gisa. Thalia se convirtió en el corazón de la resistencia de Thraben. Se cuenta que, en uno de los asedios, ordenó evacuar el anillo exterior de la ciudad y arrancar los techos de paja; sus soldados pensaron que había perdido la cabeza, hasta que vieron arder al ejército enemigo con una sola chispa. En la gran defensa final, luchó junto a los vampiros de Olivia Voldaren en una tregua imposible y se enfrentó también a Brisela, la fusión monstruosa de dos de las hermanas de Avacyn. Mientras tanto, la Guardia y Tamiyo sellaban a Emrakul en la luna.
"Que las puntas de nuestras lanzas desbrocen el camino".
Los jinetes de Thalia: allí donde ella cargaba, ellos llegaban justo detrás.
Lanceros de ThaliaThalia's Lancers
Amigos, aliados y lo que viene
La red de Thalia es la de alguien que ha sobrevivido a todo: Gideon Jura, que la sacó de prisión y luchó a su lado; Odric y su gente, la familia que eligió; Avacyn, la diosa a la que sirvió y a la que vio perderse; Liliana Vess, que la obligó a la decisión más dura de su vida; Sorin Markov, el vampiro que creó a su ángel; y Olivia Voldaren, enemiga de siempre y aliada de un solo día.
Durante la gran invasión pirexiana, Thalia volvió a estar en primera línea. Acorralada por los invasores, recibió la ayuda más inesperada: el Gitrog, una monstruosa criatura anfibia de los pantanos de Innistrad, que la invitó a cabalgar sobre ella en la batalla. Thalia aceptó, sin dejar de sospechar que la bestia pudiera estar pensando en ella como su próxima comida.
La alianza más rara de Innistrad: una cátara a lomos de un monstruo del pantano.
Thalia y el monstruo GitrogThalia and The Gitrog Monster
Después de la invasión, la historia oficial no ha contado mucho más de ella. Sigue siendo, que se sepa, la misma de siempre: una mujer sin chispa que no se aparta del camino.
Sus relaciones
Ver en el mapa
MaestroMikaeus
AliadaAvacynLo cuenta: Sorin Markov: el guardián imperfecto
AliadoGideon JuraLo cuenta: Gideon Jura: el escudo de los demás
EnemigaOlivia Voldaren
Sus historias
Sus cartas

Thalia, guardiana de ThrabenThalia, Guardian of ThrabenDesde 4,66 €

Thalia, cátara heréticaThalia, Heretic Cathar

Lanceros de ThaliaThalia's Lancers


