Los fragmentos de la Bóveda se recogieron con cuidado. La plata en bruto se entregó a los herreros de la luna, que forjaron con ella una familia de espadas.
Pero lo que de verdad salió de la Bóveda no se podía recoger. Nahiri era libre, y no había olvidado quién la había encerrado.
Sorin, Némesis Siniestro Sorin, Grim Nemesis
