Mientras Bolas buscaba poder, Ugin buscaba conocimiento. Y en ese viaje encontró algo que lo aterró: unos seres colosales que devoraban planos enteros. Los Eldrazi.
Junto a dos planeswalkers más, el vampiro Sorin Markov y la kor Nahiri, los atrajo hasta el plano de Zendikar y los encerró allí. Su fuego fantasmal, que no deja cenizas, fue parte de la llave.
Gotas de un mar de ideas, hasta que el dique se rompe y la inundación se abre paso.
Ojo de Ugin Eye of Ugin
