Mucho antes de que existieran los reinos que conocemos, Dominaria era tierra de dragones antiguos. Los más grandes nacían de huevos de piedra, y de cada huevo salía un solo dragón.
De uno salieron dos.
Uno de ellos era grande, tranquilo y curioso: Ugin. El otro era más pequeño que sus hermanos y nunca lo olvidó. Eligió para sí el nombre de Bolas para sentirse igual a ellos. Ugin quería entender el mundo. Bolas quería que el mundo lo mirara.
Ugin, el dragón espíritu Ugin, the Spirit Dragon
Durante un tiempo fueron solo eso: dos hermanos. Pero entre los dragones antiguos, la paz nunca dura demasiado.
