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Personaje

Tetsuo Umezawa

El campeón imperial de Madara: un mortal sin chispa que derrotó a Nicol Bolas.

De: Dominaria

Tetsuo Umezawa

En toda la larga vida de Nicol Bolas hay muy pocos nombres que el dragón recordara con rabia de verdad. Uno de ellos es el de un hombre sin chispa de planeswalker, un guerrero de un imperio lejano que no tenía ni alas ni eternidad. Se llamaba Tetsuo Umezawa, y fue el mortal que derribó a un dios.

Quién es

Tetsuo es un guerrero-mago del antiguo Imperio de Madara, en Dominaria. Las crónicas lo describen como, posiblemente, el humano más poderoso de su tiempo: maestro de la espada larga y de la hoja corta, arquero excelente, estudioso de las artes marciales y capaz de manejar magia azul, negra y roja a la vez. Esa mezcla de colores resume bien su forma de pelear: la paciencia y el ingenio del azul, la frialdad del negro y la furia del rojo cuando por fin llega el golpe.

Pero lo que lo define no es su habilidad, sino su honor. Tetsuo nació para servir a un emperador y lo sirvió con lealtad hasta el día en que entendió que su señor era un monstruo. A partir de ahí quiso una sola cosa: liberar a Madara.

Tetsuo Umezawa

El campeón del emperador, antes de saber a quién servía de verdad.

Tetsuo Umezawa

Sus orígenes

Tetsuo pertenece al clan Umezawa, una familia de guerreros de Madara con una historia muy particular. Su primer antepasado en Dominaria fue Toshiro Umezawa, un ladrón y mago de Kamigawa al que una diosa de la noche abandonó, ciego, junto a las Puertas del Talón, en Madara. De aquel forastero sin hogar salió un linaje entero, y siglos después ese linaje dio a su mejor espada.

Tetsuo era hijo de Haki, el jefe del clan. Se formó desde niño en las escuelas de lucha del imperio y demostró muy pronto de qué era capaz: con solo quince años sustituyó a su padre, herido, en un duelo formal, y lo ganó. Fue la primera vida que se cobró, y no la olvidó nunca.

Su vida, en orden

Madara era un imperio rico y temido, y en su trono se sentaba el Emperador Dios: Nicol Bolas, el dragón anciano, que gobernaba a sus súbditos como quien cuida un rebaño. Tetsuo conquistó en combate el título de campeón imperial, el guerrero encargado de defender el honor del emperador. Era el puesto más alto al que podía aspirar un hombre de su clan, y lo ocupó con orgullo.

Tetsuo, campeón imperial

El título más alto del imperio, conquistado con la espada en la mano.

Tetsuo, campeón imperialTetsuo, Imperial Champion

En aquellos años vivió aventuras que en Madara se contaban en las tabernas. En las tierras de Sekana se enfrentó a la gata-dragón Wasitora, una criatura que aterrorizaba a los aldeanos; después de pelear juntos contra un enorme gusano de la tierra, en lugar de matarla, la dejó vivir. Con el tiempo, aquel rival acabó siendo casi un aliado.

Wasitora, reina nekoru

Aunque una vez fue hostil hacia Madara, luego se convirtió en una de sus mejores guardianes.

La gata-dragón a la que Tetsuo perdonó la vida, y que no lo olvidó.

Wasitora, reina nekoruWasitora, Nekoru Queen

Su gran enemigo dentro de la corte era Ramses Overdark, el asesino imperial, favorito de Bolas. La rivalidad entre el campeón y el asesino fue creciendo a cuenta de intrigas, campañas militares y trampas cada vez más sucias. La guerra contra las islas Edemi, una campaña desastrosa, fue el principio del fin: Bolas castigó a Tetsuo por el fracaso y Overdark aprovechó para ir a por los suyos. Su armera fue envenenada, su segundo cayó gravemente herido y su sanadora, Kei Takahashi, murió.

Ramses, lord asesino

"¿Por qué masacrar un ejército entero si puedes segar una sola garganta y obtener el mismo resultado?".

El asesino del emperador. Tetsuo le debía demasiadas muertes.

Ramses, lord asesinoRamses, Assassin Lord

Fue entonces cuando Tetsuo abrió los ojos. Si el emperador permitía todo aquello, el emperador era el problema. Renunció a su título y juró venganza. Para preparar su golpe se refugió en el Plano de la Meditación, un rincón del Multiverso donde ni siquiera Bolas podía encontrarlo. Allí entrenó, estudió y preparó un hechizo enorme.

Su plan fue tan audaz como paciente. Hizo caer una lluvia de meteoros sobre las tropas del emperador junto al Santuario Imperial, el lugar que anclaba el poder de Bolas en Madara. Se enfrentó a Overdark en un duelo a solas y lo mató. Y cuando el dragón fue a buscarlo al Plano de la Meditación, su hechizo ya estaba en marcha: un martillo de meteoros cayó sobre el santuario y lo destruyó. Sin ese ancla, Bolas perdió de golpe su dominio sobre el imperio y sufrió la derrota más humillante de su vida. Un mortal había vencido al Emperador Dios.

Nicol Bolas, el Devastador

El emperador de Madara. Ningún dios esperaba caer a manos de un simple campeón.

Nicol Bolas, el DevastadorNicol Bolas, the Ravager

Esta parte la cuenta también, desde el lado del dragón, la historia de Ugin y Bolas.

El Emperador DiosUgin y Nicol Bolas: dos dragones, un mismo huevoSiglos antes de Tarkir y de Amonkhet, Bolas fue emperador en Dominaria. Esta es la historia del dragón que Tetsuo humilló.

Sus relaciones

Tetsuo no fue un lobo solitario, aunque acabara peleando solo. Tor Wauki, su segundo, fue su mano derecha y su amigo más fiel; Ayesha Tanaka, su armera, y Kei Takahashi, su sanadora, formaban con él un pequeño grupo de confianza en una corte llena de víboras. La muerte de Kei fue la herida que lo empujó a la rebelión.

Tor Wauki, el Joven

El segundo del campeón: el que se queda cuando todos los demás huyen.

Tor Wauki, el JovenTor Wauki the Younger

Sus enemigos están claros: Ramses Overdark, al que derrotó, y por encima de todo Nicol Bolas. Para el dragón, Tetsuo fue la prueba incómoda de que los mortales podían hacerle daño. Ugin, el hermano y rival eterno de Bolas, nunca cruzó su camino con el de Tetsuo, pero cualquiera diría que habrían tenido mucho de que hablar.

Su sangre, además, enlaza dos mundos. Por un lado mira a Kamigawa, de donde vino su antepasado Toshiro Umezawa. Por otro, mira al futuro: siglos después, en el Dominaria de Teferi y Jhoira, una descendiente del clan, Tetsuko Umezawa, seguía demostrando que los Umezawa nunca se están quietos ni se dejan atrapar.

Tetsuko Umezawa, fugitiva

"Mi antepasado Toshiro solía decir que la vida es una serie de elecciones entre lo malo y lo peor. Yo soy una maestra en el arte de tomar las peores decisiones".

Siglos después, otra Umezawa que escapa de todos los que intentan atraparla.

Tetsuko Umezawa, fugitivaTetsuko Umezawa, FugitiveDesde 0,33 €

Dónde está ahora

Lo que pasó con Tetsuo después de su victoria no está del todo claro. Las crónicas lo dejan reunido con los amigos que sobrevivieron a la guerra, y algunas apuntan a que pudo ocupar el trono vacío de Madara, aunque nada lo confirma. Es un final abierto, y quizá le pega: el hombre que derrotó a un dios no necesitaba que nadie escribiera su epitafio.

Lo que sí se sabe es que Bolas no murió. Se refugió, se recompuso y volvió siglos más tarde, más astuto y más rencoroso, para jugar sus partidas en Alara, en Tarkir, en Amonkhet y, al final, en Ravnica. Pero en el recuerdo del dragón quedó una espina clavada para siempre: el nombre de un humano de Madara que, sin chispa y sin alas, le había obligado a huir.

Sus relaciones

Ver en el mapa

Sus cartas

Tetsuo, campeón imperial

Tetsuo, campeón imperialTetsuo, Imperial Champion

Wasitora, reina nekoru

Wasitora, reina nekoruWasitora, Nekoru Queen

Ramses, lord asesino

Ramses, lord asesinoRamses, Assassin Lord

Tor Wauki, el Joven

Tor Wauki, el JovenTor Wauki the Younger