Saltar al contenido
0

Personaje

Mishra

El hermano pequeño de Urza, líder de los fallaji, al que Pirexia fue convirtiendo pieza a pieza.

De: Dominaria

Mishra, poseído por Gix

En casi todas las historias de hermanos enfrentados hay uno al que el relato trata mejor. En la de Dominaria, ese no es Mishra. Durante siglos se le recordó como el envidioso, el traidor, el que eligió el lado oscuro. Pero si te acercas un poco más, aparece otra persona: un genio tan brillante como su hermano, al que la vida no dejó de empujar hacia el borde hasta que alguien, desde Pirexia, le dio el último empujón.

Quién es

Mishra es el hermano pequeño de Urza y su gran rival en la Guerra de los Hermanos, el conflicto que destruyó Terisiare. Es artífice, como Urza, pero donde su hermano es frío y metódico, Mishra es intuitivo, apasionado, carismático. Sabe hablar con la gente, ganarse su lealtad y convertir una tribu dispersa en un ejército. Sus máquinas son grandes, rugientes y aterradoras, y a menudo se inspiran en criaturas vivas, como sus temibles motores dragón.

En las cartas suele asociarse al rojo, el color de la pasión y de los impulsos, con un pie en el negro a medida que Pirexia lo va reclamando. Su gran herida es haber crecido a la sombra de alguien que siempre parecía un paso por delante. Lo que Mishra quiere, en el fondo, es que por una vez lo vean primero a él.

Mishra, artífice prodigio

Un pequeño viaje por el tiempo dio una inspiración oscura a una joven mente dotada.

El talento estaba ahí desde el principio; lo que faltaba era que alguien lo mirara.

Mishra, artífice prodigioMishra, Artificer Prodigy

Sus orígenes

Mishra nació en Terisiare, en la misma casa que Urza, y los dos acabaron como aprendices de la arqueóloga Tocasia, que buscaba en el desierto los restos de los thran. Fue una época feliz, o eso dicen los que la recuerdan, hasta que los hermanos entraron en las cuevas de Koilos. Allí encontraron una piedra de poder thran que se partió en dos cuando la tocaron. A Mishra le tocó la mitad que con el tiempo se llamaría la Piedra Débil.

La rivalidad, que hasta entonces había sido cosa de muchachos, se volvió peligrosa. Una pelea entre los dos, con el poder de las piedras de por medio, acabó con la muerte de Tocasia. Mishra huyó al desierto. Lo que encontró allí no fue la libertad, sino la esclavitud.

Su vida, en orden

Los fallaji, el pueblo nómada del desierto, lo capturaron y lo hicieron esclavo. Pero un esclavo que sabe construir máquinas es un esclavo muy valioso. Mishra se ganó la confianza del caudillo, el qadir, y poco a poco pasó de prisionero a consejero, y de consejero a jefe. Al cabo de los años, era él quien hablaba en nombre de los fallaji. Por primera vez en su vida, nadie lo comparaba con su hermano.

Factoría de Mishra

Donde otros veían arena, Mishra veía talleres y ejércitos.

Factoría de MishraMishra's FactoryDesde 0,33 €

Cuando los fallaji y el reino de Kroog, donde Urza se había casado con la princesa Kayla, intentaron firmar la paz, los dos hermanos se volvieron a encontrar. No salió bien. Las viejas cuentas pendientes pesaron más que la diplomacia, y lo que pudo ser una reconciliación se convirtió en la chispa de una guerra. Se dice que entre Mishra y Kayla hubo algo más que cortesía en aquellos días, aunque las crónicas no se ponen de acuerdo.

Mishra, el Ilustre

El caudillo de los fallaji, aclamado por un pueblo que antes lo tenía encadenado.

Mishra, el IlustreMishra, Eminent One

La Guerra de los Hermanos duró décadas. Mishra arrasó Kroog. Urza respondió con autómatas, ornitópteros y armas cada vez más destructivas. Los dos agotaron bosques, minas y pueblos enteros para alimentar sus fábricas. A su lado estaba Ashnod, su aprendiz, una artífice brillante y cruel cuyas creaciones aún dan escalofríos. Enfrente, Tawnos, el discípulo más fiel de Urza. Era una guerra entre dos familias de inventores, y el continente entero pagaba la factura.

Lo que Mishra no sabía es que alguien más jugaba la partida. En las cuevas de Koilos, la maquinaria thran había dejado entreabierta una puerta hacia Pirexia, y por ella llegó Gix, el demonio de Yawgmoth. Gix se acercó a Mishra con regalos: conocimiento, máquinas imposibles, poder. A cambio, fue cambiándolo por dentro. Primero fueron ideas. Luego, piezas de metal donde antes había carne.

Mishra, poseído por Gix

El demonio no pidió un alma: le bastaba con un brazo, y luego otro.

Mishra, poseído por GixMishra, Claimed by Gix

Phyrexian Dragon Engine

Sus máquinas más temibles ya no eran del todo suyas.

Phyrexian Dragon EngineDesde 1,82 €

La guerra terminó en Argoth, el bosque sagrado donde Urza acabó activando el Sílex Golgotiano. La explosión borró a Mishra, a sus ejércitos y a buena parte del mundo, y abrió una era glacial que duró siglos. Su muerte fue también la que despertó a Urza como planeswalker. Toda esta historia, con sus dos hermanos y su piedra rota, la cuenta la web en sus primeros capítulos de la invasión pirexiana.

Dos hermanos y una piedraLa invasión pirexiana: de Urza a Elesh NornEmpieza en las cuevas de Koilos y termina en la Marcha de las Máquinas: la historia de cómo una rivalidad familiar abrió la puerta a Pirexia.

Sus relaciones

Urza fue su espejo y su condena. Mishra nunca dejó de medirse con él, y Urza nunca dejó de verlo como el hermano que lo había traicionado. Cuando Urza descubrió, siglos después, que Gix había estado detrás de Mishra, convirtió ese descubrimiento en la gran excusa de su vida. Para Mishra ya era tarde.

Ashnod fue su mano derecha y quizá la persona que mejor lo entendió. Tocasia, su maestra, fue la primera víctima de la rivalidad. Gix, su tentador, lo usó como herramienta para Yawgmoth sin que él terminara de entender a quién servía de verdad. Y Kayla quedó en medio de los dos hermanos, en un lugar incómodo que las crónicas nunca han aclarado del todo.

El otro ladoYawgmoth: el padre de PirexiaQuién movía los hilos de Gix y por qué una cueva del desierto era tan importante: la historia del dios que esperaba al otro lado de la puerta.

Dónde está ahora

Mishra murió en Argoth, y su historia terminó allí. Durante mucho tiempo, la gran pregunta fue cuánto de su caída era culpa suya y cuánto de Pirexia. La versión moderna de la Guerra de los Hermanos dejó la respuesta más clara y más oscura: en sus últimos días, Mishra ya era una criatura de Pirexia, transformada casi por completo.

Eso no lo absuelve de todo lo que hizo antes, pero sí cambia la forma de mirarlo. Mishra fue el primer gran caído de Dominaria ante Pirexia. Después vinieron muchos otros, siglos más tarde, y algunos de ellos eran planeswalkers que se habían creído a salvo.

Mishra, Lost to Phyrexia

El final de la transformación: ya no quedaba hermano al que salvar.

Mishra, Lost to Phyrexia

Sus cartas a lo largo de los años

Mishra estuvo en el juego desde Antiquities, aunque durante años solo a través de sus objetos: su fábrica, que se convertía en criatura cuando hacía falta, y su taller, una de las cartas más codiciadas de los formatos antiguos. Más tarde llegó con cara propia, y en The Brothers’ War protagonizó un pequeño truco de diseño: Mishra, reclamado por Gix, se fundía con su motor dragón para mostrar al Mishra perdido para siempre. Pocas cartas cuentan tan bien una caída.

Mandato de Mishra

Órdenes de un caudillo acostumbrado a resolver con fuego.

Mandato de MishraMishra's CommandDesde 0,89 €

Sus relaciones

Ver en el mapa

Sus historias

Sus cartas