Personaje
Rakdos
El demonio del circo sangriento de Ravnica, más antiguo que los gremios y siempre en busca de diversión.
De: Ravnica

Quién es
Rakdos es un demonio enorme, con cuernos como torres y la piel agrietada como lava que se enfría, que duerme casi siempre en un pozo de fuego bajo Ravnica. Cuando despierta, la ciudad lo nota. Es el señor del Culto de Rakdos, el gremio de los artistas, los payasos sangrientos, los acróbatas suicidas y los que convierten cualquier noche en un espectáculo que nadie olvida, si sobrevive para recordarlo.
Su magia es negra y roja. El negro es el hambre, el egoísmo, el placer sin remordimientos; el rojo es el impulso, la libertad y el gusto por romperlo todo. En las cartas, Rakdos premia a quien hace daño: si has golpeado al rival, sale más barato; si la fiesta ya ha empezado, él llega a lo grande.
Solo baja al escenario cuando el público ya está sangrando.
Rakdos, señor de los motinesRakdos, Lord of Riots
No es un estratega ni un político. Es un demonio aburrido de la eternidad que busca algo que le divierta. Su culto lo adora, lo imita y organiza para él funciones de circo, carnavales y espectáculos donde lo terrible y lo cómico van de la mano. Para el resto de Ravnica, los Rakdos son un problema de orden público; para ellos, son el único gremio honesto: el que no finge que la vida no duele.
Más antiguo que el Pacto
Lo que fue Rakdos antes de que existieran los gremios solo lo sabe él. Lo que se sabe es que ya estaba allí cuando, hace unos diez mil años, los fundadores de Ravnica se sentaron a firmar el Pacto de los Gremios. Al demonio le dieron un gremio propio, en buena parte para tenerlo entretenido y lejos de problemas mayores. Aquel acuerdo convertía el caos en una institución más de la ciudad, con su sitio, sus límites y sus funciones.
El demonio que firmó el Pacto para tener algo que hacer durante los próximos diez mil años.
Rakdos el profanadorRakdos the Defiler
Su guarida es Rix Maadi, un palacio-mazmorra excavado en las profundidades, con un pozo de lava donde el demonio pasa siglos dormido. Allí van sus fieles a rezarle, a actuar para él y, a veces, a no volver.
Incluso alejado varios kilómetros, si acercas tu oído a la ventilación de las alcantarillas, podrás escuchar los gritos y una risa frenética.
Teatro, templo y celda a la vez. Las entradas siempre se agotan.
Rix Maadi, el palacio calabozoRix Maadi, Dungeon Palace
Despertares
En la época en que se rompió el primer Pacto, una de sus sacerdotisas lo sacó del pozo con un ritual de sangre. Aquello acabó en un caos difícil de contar: hubo quien intentó controlarlo, quien intentó destruirlo y quien terminó devorado. Al final, el demonio volvió a caer en un letargo profundo, y la Legión Boros devolvió su cuerpo al foso de lava.
Pero un demonio así no duerme para siempre. Cuando los gremios volvieron a levantarse, Rakdos despertó de nuevo, y su culto lo celebró a su manera, con desfiles, hogueras y escenarios montados en mitad de las calles. Durante la carrera del Laberinto Implícito, sus corredores se metieron en la competición sin más motivo que el placer de correr y estorbar.
Cuando el Señor Rakdos despertó de su sueño, comenzó la pesadilla de todos los demás.
Cuando el demonio vuelve, el público pierde algo más que el sueño.
Regreso de RakdosRakdos's Return
Hekara, la guerra y un demonio enfadado
Cuando Ral Zarek intentó unir a los gremios contra Nicol Bolas, Rakdos envió como emisaria a Hekara, una artista del culto, alegre, imprevisible y mucho más leal de lo que parecía. Hekara se hizo amiga de Ral y fue un soplo de aire fresco en aquellas reuniones tan serias. Pero murió asesinada durante aquellas intrigas, y el demonio se tomó muy mal la pérdida.
"Diviértanme".
El director del circo. Nadie sabe cuántos artistas sobreviven a cada función.
Rakdos, el Fin del EspectáculoRakdos, the Showstopper
Por eso, cuando empezó la Guerra de la Chispa, Rakdos se negó en un principio a mover un dedo. Su culto, en cambio, encontró la manera de volver a la lucha: Hekara regresó convertida en algo distinto, una especie de bruja de sangre, y se unió a los defensores de la ciudad. El demonio no la detuvo. Y cuando llegó el momento decisivo, el propio Rakdos salió a pelear contra Bolas junto a Gideon Jura, aunque el dragón lo derribó del cielo de un golpe. Terminada la guerra, el demonio decidió que lo que Ravnica necesitaba era un buen espectáculo para animarse, y se puso a organizarlo.
La Guerra de la ChispaGideon Jura: el escudo de los demásLa batalla final contra Bolas, en la que hasta el demonio del circo acabó luchando del lado de los héroes.Acusado, dormido e inocente
Tras la invasión pirexiana, Rakdos se aburrió tanto que volvió a sumirse en un sueño profundo. Justo entonces empezaron los asesinatos de la mansión Karlov, y alguien tuvo mucho interés en que pareciera el culpable: Judith, una de sus artistas más ambiciosas, preparó las cosas para que todo apuntara al demonio. Una asesina de su entorno, la temida Massacre Girl, atacó además a la escolta de Aurelia, y la Legión Boros estuvo a punto de declarar la guerra al culto entero.
Al final del espectáculo, solo queda ella sobre un reluciente escenario ensangrentado.
La diva que intentó colgarle al jefe los crímenes de otro.
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La verdad fue más simple y más rara: Rakdos estaba durmiendo en Rix Maadi mientras ocurría todo. Cuando el detective Alquist Proft y la planeswalker Kaya destaparon a la verdadera culpable, Oba, una de las dríades de Trostani, el nombre del demonio quedó limpio. Bueno, todo lo limpio que puede quedar el nombre de Rakdos.
"¡Por fin, un espectáculo que merece mi aplauso!".
Esta vez el caos no era cosa suya. Casi le ofende.
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Relaciones y dónde está ahora
Rakdos no tiene amigos, tiene público. Pero algunos personajes le importan a su manera: Hekara, su emisaria favorita; Ral Zarek, con quien mantiene una relación de respeto entre broncas; y, desde hace poco, un ladrón esqueleto llamado Tinybones. Sus enemigos naturales son Aurelia y la Legión Boros, y cualquiera que pretenda que Ravnica sea un sitio ordenado y aburrido.
La última vez que se le vio fuera de casa fue en Thunder Junction, un plano de desiertos y forajidos. Oko lo reclutó como músculo para un gran golpe junto a otros personajes como Kellan, y Rakdos aceptó porque sonaba divertido. El golpe salió mal, pero el demonio se marchó contento, con su nuevo amigo Tinybones, diciendo que volvería si alguien le proponía un plan que valiera la pena.
El fichaje más ruidoso de la banda de Oko. Y el que más se divirtió.
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Según la historia oficial, ahí sigue: entre Ravnica y donde haya fiesta, esperando la próxima función.
Sus relaciones
Ver en el mapa
AliadoOko
EnemigaAureliaLo cuenta: Ravnica: la ciudad de los diez gremios
Sus historias
Sus cartas

Rakdos el profanadorRakdos the Defiler

Rakdos, señor de los motinesRakdos, Lord of Riots

Rakdos, el Fin del EspectáculoRakdos, the Showstopper

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Rix Maadi, el palacio calabozoRix Maadi, Dungeon Palace

