Garruk solo pensaba en una cosa: encontrar a Liliana. Fue a Ravnica y obligó al mago mental Jace Beleren a decirle dónde estaba. La rastreó hasta Innistrad.
Pero la maldición avanzaba. Hubo días en los que Garruk no era más que un animal. En Innistrad, la magia de Avacyn la frenó un tiempo, y los cátaros llegaron a capturarlo. Escapó.
Garruk, maldito por el Velo Garruk, the Veil-Cursed
Cada vez quedaba menos del cazador que había sido.
